Américo Lugo en su libro Protesta: "Todo es preferible a la intervención extranjera, preferible la tiranía, preferible las revoluciones, preferible la miseria, preferible la muerte. Apresurémonos a erigirle una estatua al último de los caciques"

¿Quieres que tu dinero se invierta de forma justa y sostenible? Así son las finanzas éticas

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Más de 236.000 personas eran usuarias de banca ética en España a finales del año pasado. ¿Hace un tiempo que escuchas hablar de banca ética? ¿Y de finanzas éticas? ¿Alguno de tus conocidos intenta convencerte para que te pases a un banco con valores?

Desde el comienzo de la crisis económica en 2008 se ha despertado la curiosidad de muchas personas acerca de si hay alternativas a las prácticas de la banca tradicional. Quieren saber qué se hace con su dinero, y ese es el motivo por el que eligen una entidad de finanzas éticas.

Las finanzas éticas están compuestas por una serie de entidades que utilizan prácticas e instrumentos enfocados a la Economía Social y Solidaria (ESS), que apuestan por modelos nuevos para financiar proyectos de la economía real que aporten un beneficio a la comunidad, que sean sostenibles medioambientalmente, que sean éticos y que fomenten las redes y el cooperativismo.

En España, este sector ha recibido un empujón desde 2008, primero con la desconfianza hacia las entidades bancarias tradicionales, que han necesitado de rescates públicos, y después con la explosión en las calles del moviento de protesta del 15M dando visibilidad a proyectos y formas desconocidas para la mayoría. El año pasado, los ahorros en las entidades de finanzas éticas aumentaron un 12,29% hasta llegar a los 1.982 millones de euros.

La asociación FETS, que agrupa a entidades catalanas de la ESS que quieren promover la financiación ética y solidaria, publica anualmente un Barómetro de las Finanzas Éticas sobre el estado del sector en España. El informe de 2016 muestra que en los últimos diez años el ahorro recogido por estas entidades se ha multiplicado casi por 15, mientras que el comportamiento de las entidades tradicionales ha sido plano.

Más de 1.000 millones prestados en 2016

La cifra de préstamos realizados creció en 2016 más de un 18%, multiplicándose por 6 en los últimos 10 años. Solo el año pasado, se han prestado más de 1.000 millones de euros. El número de clientes ha superado los 236.000 y la morosidad apenas supera el 6%.

Lo que todavía falta en España es un marco regulatorio legal. Es un paso que ya se ha dado en otros países, como Italia, que en noviembre de 2016 aprobó el reconocimiento de la Banca Ética por el Senado, y por primera vez incluyó una definición de las finanzas éticas e incluyó también desgravaciones fiscales.

Las cifras son alentadoras, aunque todavía son casi insignificantes al lado del tamaño de la banca tradicional. Uno de los motivos es que la mayoría de entidades de finanzas éticas no son bancos éticos. Es decir, no puedes abrirte una cuenta en ellas y domiciliar tu nómina y recibos, por ejemplo, sino que dan otro tipo de servicios.

En España existen tan solo dos bancos éticos.

    El primero es Triodos Bank, con una larga trayectoria internacional y que inició su andadura en este país en 2002, aunque comenzó a operar en 2004.
    El último en incorporarse a esta breve lista es Fiare. Esta cooperativa nacida en 2003 en el País Vasco, que tras fusionarse con la Banca Popolare Ética en 2011 empezó a operar en 2014.

Ambas entidades ofrecen a los clientes particulares productos clásicos como cuentas, tarjetas, banca online o domiciliación de recibos.

Además de los citados bancos, coexisten una diversidad de instituciones. Las más significativas operan como cooperativa de crédito. Es el caso de Oikocredit o de Coop 57. Los socios meten su dinero en la cooperativa a cambio de un interés (que actualmente es mayor que el del mercado, 0,25% en Coop57 y 2% en Oikocredit) y deciden junto al resto de socios el destino de ese ahorro, qué proyectos quieren apoyar y qué criterios deben seguir.

Suelen tener una lista negativa en la que incluyen sectores en los que no invierten, como la industria armamentística, las contaminantes, etc., y una positiva en la que incluyen sus ámbitos de actuación, que tienen que ver con el medioambiente, la sostenibilidad, el asociacionismo o la economía solidaria, entre otros.

¿Quién es quién en las finanzas éticas en España?

En España se ha tejido una serie de redes que se entrelazan. La mayoría de organizaciones de finanzas éticas participan en varias de ellas. El entorno es muy diferente al de la banca tradicional, no se respira competencia. Como dice David Díaz de Quijano, de Oikocredit, "se trata de un entorno mucho más cooperativo que competitivo", "tenemos una forma más humana de relacionarnos con el dinero".

Cada una de las entidades se ocupa de un espacio determinado y en realidad se complementan. No es infrecuente que alguna de estas entidades redirija a los clientes a otra que piense que pueda cubrir mejor sus necesidades, "¿te imaginas eso en una entidad bancaria tradicional?, ¿que te mandaran a la competencia porque tienen algo mejor para ti?".

La red REFAS (Red de Finanzas Alternativas y Solidarias) está formada por asociaciones, fundaciones y cooperativas relacionadas con las finanzas éticas. Se definen como una red de organizaciones que trabajan para crear "herramientas que construyen economía real, economía para las personas". Construyen circuitos financieros alternativos al mercado bancario, mediante depósitos y aportaciones de socios que se convierten "en ayudas reintegrables que permiten crear proyectos que generen empleo y transformen el entorno".

REAS, sin embargo, es una red de redes. Es una asociación de carácter no lucrativo que aglutina redes de Economía Alternativa y Solidaria compuestas por más de 500 entidades. Engloba tanto redes territoriales como redes sectoriales desde el año 2000.
Oikocredit, prestando en el sur

Oikocredit es una cooperativa de crédito. Tiene sus raíces en Holanda, pero desde el año 2000 cuenta con tres asociaciones de apoyo en España (la primera en Cataluña, y otras dos en Euskadi y Andalucía) que ayudan a canalizar las inversiones de los socios que luego prestarán en países del Sur. Sus préstamos se canalizan a través de instituciones locales que pueden identificar mucho mejor la problemática autóctona. El 80% de sus fondos se dedican a las microfinanzas, como microcréditos, y el 20% restante a proyectos productivos.

Hasta ahora han tenido un crecimiento bastante orgánico, aunque identifican algunos momentos en que la ciudadanía ha mostrado un mayor interés, como a partir del año 2008, con la crisis económica, cuando la gente comenzó a preguntarse qué uso se le daba a su dinero. Y recientemente, con motivo de la crisis catalana, ha vuelto cierto interés por el cambio de sedes de algunos bancos, que ha vuelto a poner a estas entidades en el punto de mira de muchos catalanes.

El tipo de personas que se acercan a una cooperativa de crédito como Oikocredit suele rondar o superar los 50 años, ya tienen cierto poder adquisitivo y, cómo no, sensibilidad por las cuestiones sociales. Aunque últimamente atraen también a personas cada vez más jóvenes. "La media de inversión es de 10.000 euros, pero hay gente, sobre todo joven, que quiere participar con 200 euros (la inversión mínima), y participa con 200 euros".

Siempre trabajan con banca cooperativa o banca ética, es decir, con Fiare o Triodos Bank y siempre están abiertos a colaborar. Díaz de Quijano nos explica: "somos socios de Coop57 y fuimos promotores de la cooperativa Fiare antes de que se constituyera como banco".

La tendencia que observa en la gente, es que cada vez tienen acceso a más información y se cuestionan más las cosas, les preocupa el impacto social y el impacto medioambiental. Las finanzas éticas están en claro crecimiento, aunque no pueden hacerlo exponencialmente debido a su propia definición. Actualmente, cuentan con fondos que no pueden prestar porque no encuentran suficientes proyectos que cumplan los requisitos.

La banca tradicional y todos sus usuarios se pueden acabar beneficiando de estas sinergias. Díaz de Quijano cree que la demanda la irá empujando hacia una mayor transparencia y a la adopción de ciertas buenas prácticas.
Triodos Bank, el primer banco

Triodos Bank es el primer banco ético que obtuvo licencia del Banco de España para operar. Nacido en 1980 en Holanda, lleva desde 2004 funcionando en España. En 2016, los depósitos de sus clientes superaron los 8.000 millones de euros y los créditos concedidos, los 5.700 millones. Más de 38.000 personas han decidido invertir en Triodos Bank en el país. Todos los datos son de fácil acceso, se encuentran disponibles en su página web.

Pertenece a la Alianza Global para los Bancos con Valores (GABV, por sus siglas en inglés) y opera en diferentes países europeos. Invierten principalmente en economía real y presumen de transparencia. En su web dicen que han demostrado que es posible hacer banca de otra manera "teniendo en cuenta el bienestar de las personas y el medioambiente".
Coop57, financiando trabajo

Coop57 es una cooperativa de servicios financieros. Tuvo su origen en 1986 en el marco de un conflicto laboral. La editorial Bruguera (famosa por sus cómics de Mortadelo y Filemón o del Capitán Trueno, entre otros) cerraba aquel año sus puertas, dejando a casi 1.000 trabajadores en la calle. Un grupo de ellos comenzó una lucha obrera para recuperar la firma como cooperativa, aunque este objetivo no lo alcanzaron, sí ganaron el juicio. El dinero de la indemnización y otros decidieron devolverlo a otros colectivos en forma de solidaridad, como ellos habían recibido durante todo el tiempo que duró su lucha, nos cuenta Xavi Teis, responsable de comunicación de Coop57.

Esos fondos iniciales fueron canalizados hacia tres objetivos. El primero fue para apoyar a los sandinistas en Nicaragua, el segundo sirvió de apoyo al Sindicato Andaluz de Trabajadores y el tercer objetivo fue la creación de una caja de resistencia para procesos similares al sufrido por los trabajadores de Bruguera. Este último fue el germen de Coop57, que nacerá oficialmente en 1995.

Hoy en día es una cooperativa de servicios financieros, que además de su vinculación con las cooperativas de trabajo se ha abierto al resto de la Economía Social y Solidaria y presta servicios también en el sector social y de las empresas de inserción.

Teis nos cuenta que entre sus objetivos no está el crecer o implantarse en otros territorios, sino la creación de otra economía y su crecimiento: una economía que ponga a las personas en el centro, con democracia económica y enfocada a la resolución de necesidades. Esa nueva economía necesita también de herramientas financieras y Coop57 es una de ellas. "Si esa economía crece, nosotros también vamos a crecer".

"Somos competentes cooperando, no compitiendo", sostiene Teis. En sí mismos ya son una red, pues cuentan con casi 800 entidades socias, pero también participan en otras redes de la Economía Social y Solidaria, como la Red de Economía Solidaria de Cataluña (XES) o la Red de Redes de Economía Solidaria (REAS).

A finales de 2016 ya habían alcanzado los 3.600 socios colaboradores. Y en el primer semestre de 2017 ya han concedido 108 nuevos préstamos por valor de más de 6 millones de euros.
Fiare, de fundación a banco ético

La Fundación Fiare nació en 2003 con grupos de trabajo en diferentes Comunidades Autónomas de personas que querían impulsar una banca ética. Empezaron a trabajar con sus homólogos italianos y comenzaron años de aprender y organizarse en todo el país. Hoy en día cuentan con 21 grupos de socios activos que les permiten mantener el contacto con el territorio.

Tras fusionarse con la Banca Popolare Ética en 2011, empezó a operar en 2014, bajo la denominación de Fiare Banca Ética. Desde el principio querían llegar a ser un banco ético y hoy en día siguen manteniendo su estructura cooperativa, nos cuenta Clara Soler, del departamento de comunicación de Fiare, algo que les lleva a tener ciertas particularidades.

Ningún socio puede poseer más del 1% del banco y todos los socios tienen el mismo peso en las decisiones. "Un socio, un voto", nos cuenta Clara. Da igual si se tiene una participación de 300 euros o de 30.000. De esta manera, se aseguran de que su funcionamiento sea democrático y atienda a las necesidades de la mayoría.

Quienes se acercan a Fiare tienen en común inquietudes sociales y políticas. Los más jóvenes se abren una cuenta corriente y lo utilizan como su banco operativo, y los más mayores, que han tenido tiempo para ahorrar, deciden ahora que quieren mover sus ahorros a un banco con valores.

El primer semestre de este año, su captación directa de ahorro ha crecido un 16%, y el número de personas socias ha crecido un 21%. Sus números también son públicos a través de su página web. Su capital social ya roza los 3 millones de euros, con 2.500 socios. Tienen un volumen de ahorro de casi 93 millones de euros y han concedido préstamos por valor de 36 millones de euros.

Nunca reparten dividendos, sino que estos se reinvierten en la propia entidad y en financiar proyectos de la economía social. Y, por supuesto, trabajan en red, formando parte de redes nacionales, como REAS, o internacionales, como la GABV.
7 diferencias entre la banca ética y la banca tradicional

Estas son algunas de las principales diferencias que buscan quienes prefieren las finanzas éticas:

    No solo rentabilidad económica. Para las finanzas éticas, la rentabilidad económica no es ni el único ni el valor más importante. A la hora de elegir los proyectos en los que invertir, a los que prestar, se tiene en cuenta la viabilidad económica, pero es imprescindible que cumplan otros criterios de carácter ético, social y medioambiental.

    Economía real frente a especulación. El grueso o la totalidad de los fondos de las entidades éticas se invierten en economía productiva. Los miembros de la Federación Europea de Bancos Éticos y Alternativos –cuenta con 29– tienen un promedio de un 81% de sus activos invertidos en la economía real.

    El rescate de la banca tradicional. Las prácticas de las entidades tradicionales han llevado a que en la última década el sector haya tenido que ser rescatado con más de 54.000 millones de euros del erario español. Las entidades de finanzas éticas no han necesitado de rescates porque se encontraban a salvo de los riesgos de la economía especulativa.

    La relación entre el sueldo de trabajadores y directivos también varía. En las instituciones de finanzas éticas, esta relación no puede superar un tope marcado generalmente en sus propios estatutos. Triodos Bank tiene por objetivo que esa relación no sea excesiva, y actualmente ningún directivo puede cobrar más de nueve veces lo que ingresa un trabajador.

    La dirección de la entidad no se encuentra ya en manos de grandes accionistas. Las entidades de finanzas éticas adquieren en muchas ocasiones la forma de cooperativa, de modo que las decisiones se toman de manera colectiva. Los estatutos de Fiare, por ejemplo, no admiten que ningún socio posea más del 1% de la cooperativa.

    Transparencia. Aunque a este carro se está subiendo la banca tradicional obligada por la demanda, la transparencia es seña de identidad de la banca ética. Los datos sobre sus fondos, inversiones y préstamos concedidos suelen estar accesibles en su propia página web.

    Índice de morosidad. Según el Barómetro publicado por la FETS, la morosidad de estas entidades apenas supera el 6%, tres puntos por debajo de la banca tradicional.